jueves, 20 de octubre de 2011

Los grandes majunches


Los grandes majunches

Tan majunches que hacen causa común con Gadafi, Mugabe y otros bates quebrados

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 27 de septiembre de 2011  12:00 AM
Por mucho tiempo busqué el término más adecuado para describir a parte del actual gobierno y ahora, gracias al señor Presidente, lo he encontrado. En efecto, como todo el mundo sabe, nuestro primer magistrado y muchos de sus seguidores tienen tanta capacidad para el insulto, como incompetencia para gobernar. Los opositores han sido calificados de mil modos, como escuálidos, derechistas, pitiyanquis, ratas, vendepatrias, excrementos (en varias versiones) y lacayos. También ha mandado a más de uno a "lavarse ese paltó", o a enrollar el periódico y "metérselo en el bolsillo". Al difunto monseñor Castillo lo llamó fariseo, hipócrita, bandido y alcahuete; apodos a los candidatos de la oposición e insultos personales a varios presidentes. En materia de insultos sólo ha tenido un competidor, el conductor de La Hojilla. Ahora llama majunches a los precandidatos de la oposición. 

Defectos de calidad 

Ahora bien, majunche significa de calidad inferior, deslucido o mediocre. Es un venezolanismo que se utiliza tanto para describir defectos en la calidad como pobreza en el desempeño. Yo la recuerdo del beisbol: "ese es un pitcher tanmajunche" que es incapaz de ponchar a un ciego, o a la calidad o cantidad de la comida: "me sirvieron un plato majunche". Pues entonces, qué mejor término que el mencionado para describir la gestión de un gobierno que ha logrado acabar con la mitad del ganado del país, tener al 70% de los planteles públicos en condiciones deplorables y una proporción similar de las carreteras plagadas de huecos. La verdad es que deben ser bien majunches para tener más de 40.000 presos en ínfimas condiciones, haber duplicado la burocracia para ejecutar la mitad de las obras públicas y generar tanta inseguridad que más venezolanos mueren en manos del hampa que en alguna guerra reciente. 

Majunches en lo cultural y aún más en lo que a economía, ciencia y tecnología se refiere. Tan majunches que hacen causa común con Gadafi, Mugabe y otros bates quebrados. El término majunche también viene a la mente cuando escuchamos a funcionarios trajeados de rojo, con vistosas chaquetas o camisolas que evocan a merolicos de feria o anunciantes de la llegada del circo. Demasiadosmajunches juntos, deslucidos y mediocres, de allí que le tengan tanto odio a las universidades, profesores y estudiantes, a las clínicas y bancos, a los músicos y artistas que no se arrodillan ante ellos, a los productores del campo. A todo aquel que desea ver calles y parques limpios y a un pueblo sin miseria y enfermedades. El majunche empoderado desea que el resto del país sea más majunche para dominarlo a su antojo. La Majunchamentazón, acompañada de piches, chimbos, chiripas, luqueados y furruqueados hacen que falte electricidad, leche en polvo o aceite, a pesar del hinchado presupuesto y la deuda creciente. 

Habrá quien piense, al votar, que más vale majunche en mano que ciento volando, pero otros dirán que escoba nueva barre mejor y lo bueno es que hay para escoger. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

La inevitable soledad

La inevitable soledad

Carlos Machado Allison
EL UNIVERSAL
14 de septiembre de 2011

A la humanidad le costó, y le sigue costando vidas y miseria, para progresar y alcanzar, en el siglo XXI, el nivel más elevado de vida de su historia. No crea, amable lector, que los tiempos pasados fueron mejores y si así lo percibe, imagínese sufriendo, simultáneamente, un dolor de muelas, un cólico nefrítico y unas hemorroides, sin tener una farmacia o un médico cerca. Cierto es que algunos vivían bien en el siglo IX o en el XIII, pero la gran mayoría moría antes de los 35, la miseria era impensable bajo nuestra óptica actual y los únicos derechos existentes, eran aquellos que caprichosamente otorgaba el poderoso de la comarca. Su vecino hambriento, era su enemigo, el gobernante ungido con todos los poderes, regía su vida hasta el más mínimo detalle. La ley, la que cada sátrapa encontraba conveniente, las mujeres objetos transables, los caminos dominio de los asaltantes; obreros y artesanos, esclavos o algo parecido, la enfermedad, la ignorancia y el dolor, acompañantes perpetuos.

El mundo se hizo más civil, menos dogmático, más democrático, educado y equitativo. Los derechos humanos fueron impregnando culturas y gobiernos, la idea de un gobierno al servicio de la gente se expandió. La idea de la gente como prestadores de servicios a otras personas se hizo común. Nuevos códigos y leyes se sumaron a los mandamientos, a las utopías y todas ellas empujaron al mundo hacia sociedades más equilibradas con ciudadanos más civiles en su conducta. Todo eso lo ganamos o lo pedimos prestado a otras culturas y naciones. Claro, no siempre, ni con el mismo ritmo. Aún existen Somalias, guerras tribales y gobiernos criminales, incompetentes o fanáticos.

Aquí y ahora, siglos de progreso están en riesgo. Notorias cosas como abuso de poder, debilidad del sistema de justicia, incompetencia de los organismos de seguridad, retorno a enfermedades derrotadas, miles de asesinatos y agresión verbal o armada de los gobernantes.       Educación sin sentido civilizatorio, impregnada, por un credo fósil y fracasado. Gobierno al servicio de una fracción sumisa o tarifada. Tanto miedo a opinar, como  a caminar de noche o a lo que le están enseñando a nuestros hijos; miedo a listas y carpetas, a perder la propiedad, temor a los policías, sospechas sobre la intención de una cédula electrónica o del censo. Una cabalgata bárbara que pisotea y que tiene su aquelarre en la Hojilla y en seguidores genuflexos que festejan en histerias colectivas himnos y rituales los 15 mil asesinatos y 500.000 emigrantes. Pero los duques medievales como los sátrapas tribales, al final se quedan solos.

De los ciudadanos emana una luz a través de sus candidatos, todos de acuerdo para que, una vez electo uno de ellos, él y los demás trabajen sobre un plan de gobierno ampliamente consensuado. Un proyecto democrático y renovador que nos puede devolver lo perdido y colocarnos en la senda del progreso. Votar en las primarias esencial, en las presidenciales, indispensable.

martes, 30 de agosto de 2011

La leyenda de El Dorado

Carlos I de España y V de Alemania. Tomado de Wikipedia. Tiziano (1548)

¿Cuánta comida o cuántos votos se pueden comprar con menos de un bolívar por día?

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 30 de agosto de 2011  
Un buen número de conquistadores se desmadraron buscando El Dorado en lo que hoy son territorios de Venezuela, Colombia y Ecuador. Con esa leyenda nace la mamadera de gallo en nuestro territorio ya que Carlos V, endeudado hasta los tequeteques engañó a los Welser (1528) inventando la primera misión vivienda: objetivo dos pueblos de 300 vecinos y tres fortalezas. Además Ambrosio Alfinger (1500-1533) como le faltaban unos años a Fidel para llegar a Cuba, debía traer 50 mineros alemanes para extraer oro y así fortalecer las reservas de la corona.

Alfinger no encontró oro, pero sí unos indios feroces que lo rasparon cerca de Cúcuta. Le siguió Nikolaus Federmann, al estilo de Telesur, inventor de crónicas fabulosas sobre las riquezas de tierra firme y, aunque preso murió en Valladolid, logró que el contrato se prolongara hasta 1556. No existe evidencia histórica sobre el cobro de comisiones, pero circula el rumor que Federmann se llevó un maletín con pepitas de oro. Protestaron Jiménez de Quesada, su hija y Berrío pero, como señalaba Arciniegas eran "... del mismo barro y alma de Jiménez de Quesada: locos perdidos... ".

En 1636 Rodríguez Freyle contaba -y algo de cierto había en los rituales muiscas- que "Entraban con él en la barca cuatro caciques, los más principales, aderezados de plumería, coronas, brazaletes, chagualas y orejeras de oro... Hacía el indio dorado su ofrecimiento echando todo el oro y esmeraldas que llevaba a los pies en medio de la laguna... Como en las transmisiones en cadena, asistía un gentío y como verán, el dilapidar las reservas es vieja costumbre en la América tropical. La leyenda ha tenido actores tan diversos como Pizarro, Walter Raleigh, Indiana Jones, bandas de rock y el Tirano Aguirre. La realidad es que Pedro Ayres, en 1842 encontró oro en Tupequén. Después, vendrían El Callao, Eureka, Chile, Potosí, los Hernández Morales, Pedro Monasterios y el Correo del Oro. La producción, medio kilo por año (1857) hasta 16.000 en 1991 cuando Abache, Abreu, Iacocca y Patines, publicaron un libro sobre el oro de cuyo prólogo fui autor.

Por los caminos verdes

Ahora, para nacionalizar otra vez (la primera fue en 1951) se argumenta que sólo 6 toneladas de oro entran en las arcas y 23 se van por los caminos verdes. Les llevó 12 años descubrir lo que todo el mundo sabía en ese mundo guayanés que describí como de "... aventureros, indocumentados, transportistas, especuladores y contrabandistas, tampoco faltan pilotos, soldados, sanitaristas, misioneros, exploradores, turistas, biólogos, geógrafos, sociólogos e ingenieros que intentan... ordenar o desordenar más de 300.000 km2 de un territorio... en parte inaccesible, en parte desangrado".

La nueva leyenda es la misión áurea: ahora tendremos control sobre el oro y eso fortalecerá las reservas. La realidad es que de los 1.680 millones de dólares (30.000 kilos), nos tocaría a cada uno 16 centavos de dólar por día ¿Cuánta comida o cuántos votos se pueden comprar con menos de un bolívar por día?

miércoles, 24 de agosto de 2011

Más alimentos dañados

24 de agosto de 2011


Leche derramada

La prensa de hoy consigna la denuncia de las diputadas Neidy Rosal y Aura Montero quienes señalan el encuentro de "botaderos" supuestamente llenos de alimentos en mal estado. Los mismos se encuentran en terrenos aledaños a Puerto Cabello y, de acuerdo a las denunciantes, hay leche en polvo, aceite, arroz, carne de res y pollo y caraotas. La nota de prensa incluso señala la cantidad, 160 mil toneladas, pero sin indicar como fue realizada esta estimación.

Tras las elecciones de 2007, cuando el gobierno perdió el referendum, el gobierno descubrió que un factor importante en su popularidad era el abastecimiento de alimentos. Cuando éste disminuye, los votos son menos y entonces cunde la angustia y proceden a importar elevadas cantidades de alimentos. Sin embargo, como el negocio del gobierno es gobernar y no manejar la producción, importación, almacenamiento, procesamiento, empaque, etiquetado y distribución de alimentos, pues aparentemente se cometen errores y se pierde, tanto parte de la comida, como de las divisas requeridas para importarlos.

Los hechos son los siguientes:

(1) La necesidad de importar más alimentos en la actualidad que en el pasado deriva del descenso de la producción nacional y, sin duda, del incremento en la demanda por crecimiento de la población y mayor ingreso.

(2) El descenso en la producción es el resultado de (a) la inexistencia de firmes derechos de propiedad, las invasiones, recuperaciones, confiscaciones y expropiaciones; (b) la inseguridad en el campo; (c) la política de control de precios y (d) la incertidumbre que impide la realización de inversiones a largo plazo.

(3) Las crisis de desabastecimiento son el resultado de la intervención del gobierno en el control de las divisas, el control de precios, la pesada permisología y otros factores derivados de las políticas macroeconómicas y sectoriales del actual gobierno. Nada nuevo bajo el sol, ocurrió aquí en la década de 1980 (Mersifrica, Corpomercadeo, RECADI), en Perú con Velazco Alvarado, en la Unión Soviética y sus países satélites desde el inicio de la guerra fría hasta la caída del Muro de Berlín, en China hasta que el gobierno entendió el asunto y cambió, en Corea del Norte, en Cuba y en todos los países donde los gobiernos se olvidan del arte de gobernar y tratan de sustituir a la empresa privada, o establecer lo que un ciudadano quiere o no quiere comer.

(4) Además de las "fallas en anaquel" de los productos de la canasta básica, que han oscilado entre 12 y 34% entre 2007 y la actualidad, la oferta de otros productos ha disminuido en la misma medida que el precio ha aumentado. También se ha registrado una disminución en las ventas de varios productos, entre ellos aceite, margarina y sardinas y la razón es muy simple: prolongados lapsos en que estos productos no están en los anaqueles.

(5) El precio internacional de muchos productos elaborados, semielaborados y materias primas, es mayor al fijado por el gobierno. El resultado es poco interés en traerlos ya que generarían pérdidas. Por otra parte el precio interno, también fijado por el gobierno para algunos rubros es inferior al que se paga en el mercado internacional, de allí el desinterés de los productores. Tal es el caso del café, azúcar y maíz.

(6) El gobierno se jacta de poseer la mayor red de distribución de alimentos y esto es absolutamente cierto. La combinación MERCAL-PDVAL cuenta con más de 30.000 establecimientos. El gobierno también señala que posee suficientes divisas para adquirir lo que sea necesario en el exterior. Así que si el consumidor no encuentra aceite, carne bovina, café, leche en polvo o de larga duración, la mayor responsabilidad se encuentra en el mismo gobierno.

(7) Una vez que las malas políticas públicas muestran sus resultados, entonces el gobierno regresa a la eterna cantaleta de culpar a los acaparadores y especuladores e inventar más y más controles, tales controles entorpecen los procesos y los encarecen. Un círculo vicioso.

Muchos se preguntan que si estas cosas son tan obvias ¿por qué el gobierno no rectifica? No existe respuesta lógica ya que las decisiones se toman bajo una ideología y sus  dogmas, no al amparo de una racionalidad económica. Convencidos estamos que no cambiarán, será necesario que el pueblo, en las próximas elecciones, cambie de gobierno para que el sistema agroalimentario recobre su salud y natural equilibrio.

P.D. El 29 de agosto el ministro de alimentación señaló que esta información (la de los nuevos hallazgos denunciados por las diputadas) es falsa. Aún esperamos que efectuen una investigación. Podría ser una comisión internacional de expertos.

jueves, 18 de agosto de 2011

Costo no te aprecio

Diario El Universal, 16 de agosto de 2011

Carlos Machado Allison

La prensa reciente muestra los síntomas de una epidemia humorística en el gabinete. El ministro de alimentación está preocupado porque los venezolanos consumen, en su opinión, demasiado trigo, aceite y leche en polvo importados con dólares del imperio. Descubrió que la escasez y la inflación son el resultado del consumo. Olvidó mencionar café, azúcar, caraotas, arroz, maíz y carne bovina en buena parte e innecesariamente importados. El de Indepabis dice que a él no le importa que haya ricos, pero que se ganen la plata honestamente ¿para quién será el mensaje?

Que le cuenten a los productores de café lo de precios y costos justos. Les pagan 650 por quintal, el costo anda por 1.440, en Colombia está a 2.000 y el gobierno importa de Nicaragua a 1.204. Ellos aspiran 1.707 ya que además de trabajar, quieren ganar algo. ¿Sabe el gobierno que el precio del petróleo, así como el del  trigo, maíz, azúcar y otras cosas cambia cada día?

La titular de la novísima cartera de prisiones anuncia que no habrá ni un preso más ya que van a regular el número de hampones que puedan ingresar por unidad de tiempo en las cárceles. Borró a los jueces y a los fiscales de un plumazo. Ahora el juez será un policía que le aplicará al hampón una tarifa justa y regulada para no mandarlo al retén. Redondeando la faena, la ley de inquilinato, expedita para liquidar inquilinos, propietarios y constructores. Vendrá el “hombre nuevo”, socialista, pero sin techo.

El de ciencia, tecnología y escasas industrias dice: bueno sería que los productos tengan en la etiqueta el costo de producción. Felices fabricantes de etiquetas: cada tres o cuatro días un nuevo pedido ya que la inflación habrá alterado el costo antes que el producto llegue al anaquel. ¿Solución? Ciencia socialista: etiquetado electrónico dinámico autoadherente para los tomates, aguacates y cebollas, código de barras virtual y ajuste remoto desde el satélite Simón Bolívar. Audaz como es, señala que si se coloca el costo en la etiqueta “…nos llevaría a crear una cultura distinta”. Distinta es la cultura de los bachilleres que se están graduando sin cursar física, química y matemáticas. Pero la joya, inscrita en la pasión por rehacer la historia, fue citar a Ezequiel Zamora, gran economista de la Guerra Federal: “cualquier riqueza que se obtiene que no sea producto del trabajo, es robo”. Zamora, en su bodega, ¿vendía por debajo del costo?

Otro, iluminado por la onda humorística, antes dizque de cultura y ahora de planes para Caracas, quiere convertir a La Carlota en híbrido de centro de convenciones, pista de carreras F1, circo, fábrica de vergatarios y espectáculos de rock revolucionario, en lugar del parque verde que quieren las comunidades o del acuático de Fruto Vivas. Éste, sin una pizca de humor socialista declaró, que nada tiene que ver con el otro en conceptos urbanísticos, de arquitectura, o ecología.

“Diez mil locos en un montón, no hacen una persona razonable” (Schopenhauer, 1788-1860)

viernes, 12 de agosto de 2011

Perspectivas de la agricultura 2011-2020. Tomado de FAO-OECD


Fuente:
Los precios de los productos básicos crecieron de forma acusada de nuevo en agosto de 2010, debido a que las menores cosechas en zonas productoras clave y unas existencias bajas redujeron la oferta disponible, y la recuperación del crecimiento económico en economías en desarrollo y emergentes apuntaló la demanda.
El periodo de alta volatilidad en los mercados de productos agrícolas básicos ha entrado en su quinto año consecutivo. Unos precios altos y volátiles y lo que suponen en cuanto a inseguridad alimentaria están evidentemente entre los principales problemas a que hacen frente los gobiernos en la actualidad. Esta preocupación
se reflejó en los debates de la cumbre del G20 de noviembre de 2010 en Seúl y en las propuestas de actuación que se prepararon para su estudio en la reunión de ministros de agricultura de junio de 2011 en París.


Estas Perspectivas son moderadamente optimistas, respecto a que los precios de productos básicos bajen de los niveles de 2010-2011 a medida que los mercados respondan a los altos precios y las consiguientes oportunidades de beneficio. Las cosechas de este año son críticas, pero devolver el equilibrio al mercado requerirá más tiempo. Hasta que se repongan las existencias, el riesgo de volatilidad al alza sigue siendo elevado. Estas Perspectivas, como en recientes ediciones, sostienen el punto de vista de que los precios de productos básicos agrícolas en términos reales se mantendrán a un nivel elevado durante la próxima década, comparados con la anterior. Una situación prolongada de precios altos podría dificultar la consecución de los objetivos de seguridad alimentaria mundial, situando a los consumidores más pobres más cerca del riesgo de malnutrición.

Unos precios más altos son una señal positiva para un sector que ha venido experimentando bajadas reales en el precio de los productos básicos durante décadas, y supondrán un incentivo para invertir en mejoras de productividad e incrementar la producción para cubrir la creciente demanda de alimentos. Sin embargo, la respuesta de la oferta está condicionada por los costes relativos de los insumos, mientras que los incentivos que traen consigo los precios más elevados a nivel internacional no siempre llegan a los productores debido a los altos costes de transacción o a las políticas nacionales proteccionistas. En algunas importantes regiones productoras, la subida de tipos de cambio también ha afectado a la competitividad de sus sectores
agrícolas limitando los efectos en la producción.


Hay señales de que los costes de producción están aumentando y de que el crecimiento de la productividad se desacelera. Los costes energéticos han aumentado de forma significativa, y también los de los forrajes. Las presiones sobre los recursos, en especial los relacionados con el agua y la tierra, también están en aumento. La tierra disponible para uso agrícola en muchas áreas tradicionales de producción es cada vez menor, y la producción debe extenderse hacia zonas menos desarrolladas y terrenos marginales con menor fertilidad y mayores riesgos de fenómenos atmosféricos adversos. Se necesitan importantes inversiones adicionales en mejoras de productividad para asegurar que el sector podrá cubrir la mayor demanda futura.


Fragmentos del documento.

Comentarios-resumen del algunos aspectos del documento (CMA): 1. Es posible que los precios para la siguiente década sean mayores que los registrados en la precedente; 2. Es necesario que los gobiernos estimulen mayores inversiones en agricultura y la infraestructura requerida; 3. Es necesario incrementar la productividad; 4. Los gobiernos deben tomar medidas para reducir la volatilidad en los precios o el impacto de la misma sobre los sectores más vulnerables; 5. Un incremento en el combustible del 25% tiene un impacto que oscila entre 2 y 7% en el precio de muchos commodities; 6. Es necesaria mayor transparencia en los mercados, menos distorsiones y más información para productores y consumidores.

domingo, 7 de agosto de 2011

Alimentos en Venezuela: protestan agricultores, agroindustrias y consumidores

7 de agosto de 2011


Los sistemas agroalimentarios son complejos. Nadie lo niega y las políticas públicas con frecuencia son asimétricas, a veces están más satisfechos los productores, otras veces los consumidores o la agroindustria. Pero comenzando agosto del 2011 todos muestran su insatisfacción con el gobierno. La industria no puede producir aceite a 12,99 y luego colocarlo en los mercados a 7,80 como ordena el gobierno. Tampoco vender harina precocida de maíz a 3,37 cuando cuesta 3,91 y pronto vendrá un incremento al productor. Lo mismo ocurre con las pastas, el gobierno pretende que industrias y mercados pierdan para mantener el precio regulado. Al final, escasez, desaparición de las marcas más populares, disminución en la oferta y un consumidor furioso.


Ya durante la semana protestaron los productores primarios. No encuentran suficientes insumos para fertilizar o controlar plagas. El precio de los productos frescos subió más de 12% en julio y el promedio para todos los los alimentos fue 4,8%. Los productores de café informan que la cosecha sigue bajando y que el gobierno deberá importar como un millón de quintales para cubrir la demanda nacional de 1,8 millones de quintales. ¿Razones? Más de una, pero entre las más importantes es que el gobierno reguló el precio a los productores y estos reciben algo así como 66% menos que el precio internacional. En 2010 la producción bajó a 1,1 millones de quintales, el promedio de las últimas décadas se encontraba por encima de 1,6 millones.


Tampoco se consigue carne al precio regulado. Si desea un corte de primera, deberá pagar tres veces más. El precio del pescado es astronómico, fórmulas infantiles y alimentos procesados, por las nubes. Hacer dieta por razones de salud es demasiado costoso y el mensaje del gobierno pareciera ser coma más aceite, harina y azúcares, no se le ocurra hacer una ensalada ni comerse una ración de fruta.


El ministro Osorio dice, sin rubor, que todo esto es resultado del capitalismo salvaje y acusa a todo el mundo: la culpa es de Cavidea, de Fedecámaras, de Cavilac..."Ellos apuestan a que se elimine el control de los alimentos" declaró (El Universal, domingo 7 de agosto). Yo creo que esto es resultado del socialismo salvaje matizado de mercantilismo, permisología e intervención del gobierno en los asuntos privados. Casi una década de control de precios, de divisas, un gobierno que se dedica a importar, distribuir, confiscar, etc. Se dedica a todo, menos a gobernar y dejar en paz a los ciudadanos.

jueves, 4 de agosto de 2011

Más leyes, menos comida en Venezuela

Más leyes, menos comida

Con perversidad se han aprobado leyes para garantizar el desabastecimiento y la carestía

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 2 de agosto de 2011  
 
 
Le decía Don Quijote a Sancho Panza cuando ya este era gobernador de la ínsula: "Para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos... y la otra procurar la abundancia... que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía".

Ser bien criado con todos significa respetar a la gente, darle valor a los buenos gestos y actuar con equidad con todos los gobernados. Tolerancia y admiración hacia la diversidad de ideas y conductas que caracteriza al género humano, abandonar conductas de secta, aceptar la disidencia y apreciar la libertad. Este gobierno ha tomado el rumbo opuesto, ha dividido a los venezolanos, ha sido intolerante y fanático, autoritario, abusivo y aprovechado. El corazón de los pobres fue animado con promesas, pero también con rencores, haciéndoles pensar que la causa de todas sus penurias no está en los malos gobiernos, sino en quienes han tenido más éxito en la vida. Corazones fatigados por el hambre y la carestía, son menos votos que contar.

Con perversidad

Desde el 2001, sin pausa, pero con perversidad se han aprobado leyes para garantizar el desabastecimiento y la carestía. Destinadas a concentrar el poder y la riqueza en pocas manos, debilitan el derecho a la propiedad, erosionan la libertad de expresión, acción y pensamiento, abaten la calidad de la educación, impiden la construcción de viviendas y nuevas inversiones. La última, mal llamada de costos y precios justos, colocará en manos de un virrey la decisión del precio al cual debe venderse desde una canilla hasta un apartamento, la tonelada de maíz o el kilogramo de harina, honorarios de los plomeros y monto de las propinas, cortes de cabello, viajes en taxi y latas de sardinas. Resultado: menos empleo, más escasez e inflación persistente.

Todo es variable

El costo de un producto o de un servicio depende de la cantidad, la eficiencia, la tecnología empleada, sueldos cancelados; precio y acceso a materia prima e insumos, impuestos y controles, alcabalas y obstáculos con los que este gobierno abruma a su pueblo. Todo es variable, ¿cómo pueden ser únicos los precios?

Quien produce un bien o presta un servicio a pérdida, al poco tiempo estará arruinado y sus trabajadores sin empleo. Cuando se aplique la ley, empresas y personas dejarán de producir, primero los pequeños que no podrán disfrutar de las ventajas del volumen de producción. Cuesta más producir tomates en una hectárea que en 50, es más costoso por unidad; el viaje de un camioncito 350, que en uno de 30 toneladas. Existen diferencias en la calidad de los productos, envases, etiquetas, velocidad con la que son vendidos, impuestos municipales, calidad del asfaltado y suministro de electricidad. Una década de inflación y escasez, fuga de talento, malos servicios y otras desgracias deberían haber enseñado algo, pero ocurre lo contrario.

Más escasez y elevada inflación parecen inevitables.

martes, 19 de julio de 2011

Inflación y revolución

Venezuela: Inflación y revolución

Tremenda revolución sería respetar los derechos de propiedad y simplificar los trámites

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 19 de julio de 2011  
Sr. Presidente, el 10 de julio Ud. dijo que era posible controlar la inflación y que "con correctas políticas se evitará la especulación de los precios", y yo estoy de acuerdo. Donde no concordamos es en el significado de una política correcta, porque la inflación es alimentada por su gobierno y sus políticas erradas. En junio, para no ir muy lejos, la cifra fue 2,5%, pero en la comida llegó a 3,3; una cifra superior a la inflación anual de los países capitalistas y de algunas naciones del tercer mundo.

Son revolucionarios En efecto, la inflación en el Imperio y en países donde no existe control de cambio ni de precios y cuyos Indepabis se ocupan de cosas más útiles que cerrar negocios o impedir que se construyan viviendas, suele ser baja. Esos países son revolucionarios ya que aplican, más o menos, políticas correctas. ¿Cuáles son? Pues bien, la primera es estimular la producción y abrir nuevos mercados, así la oferta de productos es igual o superior a la demanda. Aquí la comida es cara porque el Gobierno no deja en paz a los productores: les quita la tierra, los obliga a tener por lo menos 32 documentos para que un burócrata firme la declaración de finca productiva. Para transportar, procesar y vender alimentos hay muchos otros permisos y alcabalas que cruzar. Al final se produce menos y a mayor costo. Tremenda revolución sería respetar los derechos de propiedad y simplificar los trámites.

La segunda, es que el juego del poder hace que el Gobierno imprima billetes y se endeude sin medida para ganar votos. La tercera y más reciente, es que el precio internacional de los alimentos, empujado por el precio del petróleo y otros factores, ha subido. Y la cuarta, y no menos importante, es que cuando se devalúa la moneda, se necesitan más bolívares para comprar un dólar y entonces el precio aumenta. ¿Especulación? ¿Acaparamiento? La causa está en las políticas. Si la gente piensa que van a devaluar el bolívar, entonces venden más caro para reponer la mercancía. Si piensan que el precio controlado va a ser ajustado, no falta quien guarde mercancía para aprovechar el nuevo precio. Especulación y acaparamiento son consecuencias socialistas del control de cambio y control de precio. Si usted dejara más libertad a la economía no habría incentivo para acaparar. Eso sería una revolución.

Privilegiados Revolución habría si cualquier ciudadano pudiera importar, la competencia entre ellos abarataría los precios, pero como sólo algunos privilegiados reciben los permisos, pues entonces se estimula la corrupción y aumentan los precios. Usted dijo en un discurso que iba a importar vehículos y a venderlos a unos 45 mil bolívares en lugar de cien mil o más: por favor, resérveme uno, porque un carrito de 10.000 dólares cuesta aquí entre 20 y 30.000 unidades del Imperio y uno bien dotado, allá cuesta $25.000 y aquí cerca de $100.000. Por eso es que un kilo de tomate, en muchos países del continente cuesta un dólar y aquí pagamos cuatro. Por eso, Sr. Presidente, es que hay tanta pobreza en el país.

martes, 5 de julio de 2011

Libertad

Libertad
En el bicentenario de la Independencia
Al pobre casi siempre quien le conculca sus derechos fundamentales es el Gobierno

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 5 de julio de 2011  
Sr. Presidente, sabemos que a usted le gustan las frases célebres y las citas. Cuántas veces no hemos escuchado, siempre a su conveniencia, lo dicho por algún conocido personaje, en particular Simón Bolívar. Pues bien, Víctor Hugo, el famoso escritor francés dijo en una oportunidad que la libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho. Montesquieu, un siglo antes señaló que "los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad".

Defensor

Creo que Bolívar dijo alguna vez: Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del Gobierno. Es defensor de su libertad ¿Entonces, por qué tanto afán para limitar, en aras de su revolución, cuanta libertad ha ganado nuestro pueblo a través del tiempo? La respuesta no parece ser otra que el poder, condición por el que tantos hombres han estado dispuestos a sacrificar a otros, en aras de una supuesta libertad. ¿Es eso lo que le ha estado pasando? Si en efecto lo es, recuerde lo que señaló Gandhi en una oportunidad: La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad. Gandhi había visto cómo la palabra libertad se empleaba para someter a otros seres humanos y darle un barniz de nobleza a crímenes terribles.

Sus seguidores repiten, cada vez que algún horror ocurre en Venezuela: "Existe libertad de opinión, pero esa debe ejercerse con responsabilidad" y la fulana responsabilidad no es más que la torcida censura de organismos públicos o tribunales. Escuchaba a un periodista, fiel seguidor suyo y justificador de oficio de cuanta violación a los derechos fundamentales ocurren aquí, hablar sobre la "moral y ética" de los periodistas, porque para él, ético y moral es todo acto revolucionario, e inmoral o desestabilizadora, cualquier crítica a la gestión de gobierno.

Amenaza

Otro alto funcionario, amenaza a los medios por difundir, filmar, obtener testimonios y opiniones sobre lo acontecido en El Rodeo. Unos diputados quieren una ley para enjuiciar los crímenes de 1958 a 1998. Si el amor a la justicia anima su código de ética, entonces incluyan también a los responsables de los 500 muertos anuales en nuestras cárceles, a los que causaron 1.500 muertes extrajudiciales en los últimos diez años y a los que han mantenido al 70% de los venezolanos viviendo entre la pobreza, la basura y la inseguridad personal.

El pobre...

Señor Presidente, el pobre nunca es libre, vive sometido y limitado, y casi siempre quien le conculca sus derechos fundamentales es el Gobierno. Un modo de hacerlo es debilitar los derechos de propiedad, otra, mantener una economía inflacionaria, un tercero es obligarlo a vestirse de rojo para comer y la puntilla, la inexistencia de justicia y seguridad social. Haga lo que decía Bolívar, defienda la libertad, no la suya o la de sus amigos, sino la de todos los venezolanos.

Entrevista el 27 de junio El Universal

"La agricultura no figura entre las prioridades del Gobierno"
"Venezuela tienen la superficie suficiente para llegar a ser un mediano exportador y generar riquezas " "La estatización ha sido el principal factor de atraso y avanzar hacia un modelo ineficiente "
Machado Allison considera que todavía hay tiempo de rescatar la productividad nacional y convertir a Venezuela en un país exportador

 MANAURE QUINTERO


ANGIE CONTRERAS C. |  EL UNIVERSAL
Uno de los principales problemas de la agricultura nacional es el estancamiento de la productividad, que se evidencia desde hace nueve años en los rendimientos por hectárea que registran actualmente los principales rubros del país.

A juicio de Carlos Machado Allison, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), el estancamiento de la producción es consecuencia de las erróneas políticas públicas que han sido aplicadas a la agricultura, y así lo plasma en su quinto libro denominado La crisis de la agricultura en Venezuela: tecnología y fracaso de las políticas publicas; donde señala, entre otros planteamientos, que el escaso financiamiento para la investigación y transferencia de conocimiento a los agricultores han jugado en contra del desarrollo del aparato productivo.

Considera que el Gobierno no ha hecho un esfuerzo importante en materia de ciencia y tecnología. "Se aprueba la Locti que establecía que las empresas hicieran transferencias económicas para la contratación de servicios o financiamiento de proyectos de investigación y transferencia de tecnología, pero a los 3 años fue modificada, y ahora esos recursos van directo al Estado; y es él quien decide cuáles son las prioridades. La agricultura no figura entre las prioridades para el Gobierno".

- Si el Estado mantiene como premisa la seguridad y soberanía agroalimentaria, ¿cómo es que la agricultura no es una prioridad?

- Ellos tienen como prioridad la alimentación. En esta década el país ha venido produciendo cada vez menos, y viene haciéndolo con menos eficiencia, lo cual significa mayor costo. Cuando la producción no es eficiente resulta más costosa. Y ese es el papel que tiene la tecnología en la producción: abaratar costos y hacer más eficientes los procesos.

En el libro comparo el gran éxito que están teniendo países como Brasil, Argentina Paraguay, Perú, Colombia y países de América Central, que aplicando tecnología y políticas adecuadas sobre la propiedad cada año exportan más, obtienen divisas y generan empleos por esa vía. Venezuela no es un país pequeño. Es cierto que no tenemos los mejores suelos del mundo, pero tenemos una superficie suficientemente grande como para ser un exportador mediano, y con eso generar riqueza en el país.

- En materia de tecnología, ¿qué tan tecnificada está la agricultura venezolana?

- Bastante. Venezuela tuvo un crecimiento muy importante desde el punto de vista de su eficiencia tecnológica en la década de los 90. De 1.500 kilos de maíz por hectárea pasamos a 3.500 kilos por hectárea en una década, un incremento superior al 100%. Los últimos siete años seguimos atados a esos 3.500 kilos. Lo mismo está ocurriendo con el arroz, tuvimos crecimiento de 5.000 kilos por hectárea, lo cual internacionalmente es competitivo, pero estamos pasmados, y los productores tienen cada vez más dificultades para acceder a insumos más eficientes, modernos y menos tóxicos.

Otro ejemplo del atraso tecnológico es la prohibición establecida para el cultivo de variedades transgénicas; y además nos vamos desvinculando de las principales corrientes de ciencia y tecnología con los países desarrollados y vamos construyendo una trama de relaciones con Irán, Siria, Bolivia, Nicaragua y Cuba, países increíblemente atrasados en esa materia.

- ¿Cómo ha sido el fracaso de las políticas públicas y qué efecto ha tenido en el agro?

- La estatización ha sido el primer factor de atraso. La ideologización del proceso, avanzar hacia un modelo ideológico de corte socialista que ha demostrado ser terriblemente ineficiente; la colocación de personal con escasa capacidad en cargos críticos en el sistema productivo nacional. El Gobierno ha fracasado en la política del control de la inflación, porque al no permitirle al sector privado aumentar la producción tenemos una situación de inflación. Ahora el Gobierno tiene que enfrentar un problema de crecimiento de los precios internacionales, y para traer la misma cantidad de comida deberá erogar una mayor cantidad de dólares; por el contrario, Brasil, Argentina y Perú se están beneficiando de los altos precios internacionales, así como Venezuela lo hace con el petróleo.

- ¿Cuáles serían esas políticas que se deben aplicarse para sacar al sector agrícola del estancamiento en el que se encuentra?

- Lo primero es cambiar al Gobierno. Difícilmente va a cambiar, y todo el mundo le ha aconsejado, incluyendo la FAO, que tiene que aumentar la producción, la productividad, depender menos de las importaciones y el Gobierno hace todo lo contrario. No pareciera que en lo que resta de la actual gestión vaya a haber un cambio en las políticas. La única forma viable de que esto cambie es tener un Gobierno mucho más liberal en lo económico, eficiente, que cree una legislación que garantice los derechos de propiedad para que la gente haga inversiones de largo plazo, que sea menos intervencionista, que se ocupe de gobernar y mantener la infraestructura en buenas condiciones y que deje la producción a los que saben hacerlo. En Venezuela hay gente que sabe producir.

- ¿Todavía se puede rescatar la productividad?

- Hay una oportunidad enorme, tan grande como lo que se ha dejado de producir. Actualmente el 50% de la carne que se consume en Venezuela es importada y quita un espacio enorme para que crezca la ganadería y recuperar la posición que tenía hace cinco o seis años; hay 3 millones de hectáreas menos de caña de azúcar sembradas, ahí también hay una oportunidad interesante. Recuperar la producción de café y llevarla a la situación donde éramos tímidos, pero exportadores, y tratar de exportarlo procesado.

Para Machado Allison el éxito que han tenido Brasil, Chile e incluso Perú en materia de agricultura, es que a pesar de la ideología de sus gobernantes le han dado continuidad a las políticas económicas de gobiernos anteriores que resultaron exitosas, mientras que en Venezuela ha sido lo contrario.

jueves, 23 de junio de 2011

Castillos voladores

¿Sabe que faltan más de 750 productos de los 4.000 y tantos que deberían estar en los anaqueles?

CARLOS MACHADO ALLISON |  EL UNIVERSAL
martes 21 de junio de 2011  12:00 AM
"Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, es allí donde debería estar. Ahora debes construir los cimientos debajo de él." (George Bernard Shaw, 1856-1950).

Sr. Presidente, ya buena parte de los venezolanos conocemos sus castillos y sus consecuencias. Buena parte de nosotros esperamos que ahora se ocupe de los cimientos.

El primer castillo aéreo cruzó el mar de la felicidad. Esperamos que se recupere, en manos de los galenos cubanos, ¿acaso no servían los nuestros? Regrese para reconstruir el país, que gane o pierda, el año entrante, hay que rendir cuentas.

¿Cuantos castillos en el aire construyó?:

(a) El autoabastecimiento de alimentos y acaba de firmar un punto de cuenta para que el Gobierno importe más de 4 mil millones de toneladas y gaste cerca de 4 mil millones de dólares, mientras la inflación en alimentos crece y crece;

(b) Ubicar a los pobres en casas dignas (hace 12 años) y ahora lo repite cuando el déficit se duplicó;

(c) Aunque no prometió reducir el crimen, con tal propósito modificó al Poder Judicial, le puso nuevos nombres a la PTJ y a cuanta policía existía, desarmó las policías municipales y logró 15.000 asesinatos por año y activa participación de policías y guardias nacionales en muchos delitos;

(d) Juró exterminar el narcotráfico y ahora somos el primer proveedor de la Unión Europea;

(e) Alteró el sistema de salud y le sugiero hacer una encuesta entre los mal pagados médicos para sepa en qué quedó la situación;

(f) Sin cimientos anda Pdvsa, endeudada, pletórica de burócratas y sin aumentar la producción. Miles de profesionales migran, soplados por los vientos de sus dragones.

No caben

En su mundo, más parecido al de los Locos Adams que al de Harry Potter, no caben gobernadores o alcaldes: cuando no se le cae un puente se derrumba una carretera, escasea el agua y racionamiento eléctrico. Ni a Merlín se le ocurre imaginar un "nuevo ciudadano", socialista, adorador de Fidel, obediente, pobre, ignorante y privado de cuanto servicio existe. Metió en otro castillo a 700.000 estudiantes que flotan entre cursos esotéricos de marxismo y afiches del Che, mientras pone de rodillas a las universidades autónomas. Milicianos vuelan en polvorientas escobas.

Sin cimientos andan el metro, empresas de Guayana, industrias expropiadas, campos invadidos y su propio gabinete. ¿Sabe que el desabastecimiento anda por el 17,8%, es decir, que faltan más de 750 productos de los 4.000 y tantos que deberían estar en los anaqueles? ¿Sabe? Y reflexione, Sr. Presidente, que en el maldito sistema capitalista se pueden obtener más de 100.000 productos para aliviar el hambre, mejorar la salud, la educación y dotar decentemente una casa. Rodilla en tierra, ya que para construir 2.000.000 de viviendas necesita al sector privado y a los ingenieros venezolanos y para darles de comer, son indispensables nuestros productores y agroindustrias. Bájese de la nube, al castillo se lo está llevando el viento.

jueves, 9 de junio de 2011

Epístolas al Presidente I

Diario El Universal, 8 de junio de 2011 
Carlos Machado Allison

Señor Presidente: Juan Varela (1824-1905) plasmó en una de sus epístolas ésta frase: El fin principal de la sociedad es el bienestar de cuantos individuos la componen, y nada es más eficaz para lograr este fin que el desenvolvimiento de nuestras facultades espirituales y físicas. La instrucción, pues, debe considerarse como un deber social”

Por ello, nadie tiene tanta responsabilidad en ese particular como usted. Porque le corresponde garantizar que del gobierno dimanen políticas, estrategias y recursos para que los ciudadanos reciban la mejor educación. Eso se logra, señor Presidente, con buenos y bien pagados maestros y profesores trabajando en un ambiente adecuado y con escuelas, liceos y universidades con servicios e instalaciones que estimulen el desarrollo intelectual de los alumnos. Le recuerdo, aunque usted bien lo sabe, que los docentes de la nación reciben un salario infame y que los alumnos acuden a instalaciones apestosas e inseguras, donde rara vez hay un baño que funcione, rodeados de zancudos, basura y vendedores de drogas. ¿Será que se olvidó de las Escuelas Bolivarianas de doble turno y con abundante comida? ¿Qué ocurrió con el programa de alimentación escolar?  La medida de un buen gobierno es la calidad de la enseñanza, la de un buen país, la cultura de sus ciudadanos.

Una proporción de los egresados de los liceos públicos en lugar de clases reciben un sello que dice “exonerado” en matemáticas, física y química. Hoy existen bachilleres que pretenden ingresar a la universidad sin haber leído nunca un libro, con graves carencias en su lenguaje, con dificultades hasta para entender el más sencillo párrafo de un periódico. Muchos niños abandonan temprano la escuela, en particular si en ella no hay comida, y al llegar a la adolescencia, pasan a engrosar esa masa de cuasi-analfabetos que mueren o matan temprano en la vida. El año pasado fueron asesinados 15.000 venezolanos, la mayoría jóvenes de escasa educación y los asesinos, casi todos aún en libertad, tienen un perfil educativo similar al de la mayoría de sus víctimas. Los criminales se alimentan de la pobreza y la ignorancia, pero a veces y éste parece ser el caso, existen gobiernos que encuentran harto conveniente que la mayoría de los ciudadanos sean pobres e ignorantes. El pobre nunca es libre, el ignorante tampoco.

¿Será por eso que trata de imponer la educación militar, la falsificación de la historia y los textos ideologizados para subdesarrollar intelectualmente a nuestros jóvenes? Ignorancia, pobreza y conductas de secta, definen ciudadanos sumisos, manejables, dependientes y adquiribles con cualquier miseria en forma de misión. Quizás por eso en su panteón personal figuran como héroes los mandamás de Libia, Corea del Norte, Bielorusia, Cuba y Siria ¿Sabía usted que el 99% de las personas que pasan hambre se encuentran en países donde falta democracia, instituciones y educación?

, yo creo que lo sabe, los integrantes de su gabinete también.

sábado, 4 de junio de 2011

V Curso Internacional de Ganadería de Doble Propósito, Maracaibo

Diario La Verdad, 4 de junio





Importación atenta contra arroz, maíz y azúcar criolla

El aumento de las compras de productos está relacionado con la baja producción, balanza negativa ocasionada por las restricciones al sector primario. Políticas agrícolas debilitan la producción nacional
Yasmín Ojeda - web@laverdad.com - Maracaibo - 20/05/2011 00:00 20




La balanza de la producción nacional se inclina. Mientras, el Gobierno asegura que aumenta la colocación y distribución de alimentos. Carlos Machado, experto en políticas agroalimentarias y analista del Instituto de Estudios Superiores de Administración, explica la razón.

Las importaciones "crecieron de dos mil millones de dólares, en 2005, hasta un máximo de siete mil 400 millones de dólares en 2008. Y en la actualidad alrededor de seis mil millones de dólares".

Las compras en los mercados internacionales son el aliado del Ejecutivo. Ocultan la "caída" de la producción y para mantener esa complicidad se vale de un incremento de la facturación que afecta los sectores agrarios.

Machado destacó que se debilitó la producción nacional, lo que se cosecha en suelo patrio. Las causas se originaron por el "problema de los derechos de propiedad en Venezuela, la fragilidad  en el derecho y el manejo que ha dado el Gobierno".

El control de precios, de la divisa y la inseguridad jurídica se unieron al círculo de complicaciones que afecta al sector primario. Se impusieron restricciones.

El resultado de esas políticas es el "profundo impacto negativo en la producción. Lo que ha llevado a un incremento notable y de dependencia de las importaciones".

Esto traduce que mientras existe temor y afectación en las unidades productivas, la producción tiende a disminuir. Para cubrir esas fallas de abastecimiento de alimentos, el Gobierno utiliza la importación. Compra a otros países productores.

¿En cuánto cayó?

Machado explica que más de tres millones 500 mil toneladas de azúcar ya no están saliendo de los cultivos nacionales. Desaparecieron cosechas. Hay  "medio millón menos de toneladas de arroz y medio millón menos de maíz". Rubros que tienen "incidencia sobre el volumen de producción" y ofertas de alimentos.

La baja de caña de azúcar es la significativa. En el pasado se cultivaron 10 millones de toneladas. "Ahora son seis millones en los últimos cuatro años". Cuatro millones de toneladas dejan de producirse. Un 40 por ciento menos.

Competencia

Otro de los "problemas" presentes en la caída, resulta de la intervención del Gobierno. El Estado produce, distribuye y fija precios. Una combinación de funciones, una "permanente intervención, en asuntos que son de naturaleza privada, en vez de preocuparse por gobernar".

El experto recalcó, en el Quinto Curso Internacional de Innovación y Tecnología en la Ganadería de Doble Propósito, que el Gobierno "está intentando encargarse de producir, de importar y de sustituir al ciudadano común (agricultores, empresarios) en su actividad productiva".

Datos portuarios reportaron que desde el 2004 el Gobierno aumentó las importaciones. La actividad en los puertos se incrementó. Más de ocho buques al día arribaban con carga, un 50 por ciento con alimentos.

Estadísticas

A 2011 las importaciones de alimentos tocan los seis mil millones de dólares.

La producción de caña de azúcar cayó en cuatro año a 40 por ciento.

Un millón de toneladas de arroz y maíz disminuyó de las cosechas.

Curso Internacional

La Universidad del Zulia, a través de la Facultad de Ciencias Veterinarias y de Agronomía, con la Fundación Girarz y la Fundación Ganadoble, patrocina el Quinto Curso Internacional de Ganadería. Tienen el apoyo de la Gobernación del Zulia, empresas del sector ganadero y gremios.

Hoy continua el evento con los temas de genética y mejoramiento, sanidad, medicina de la producción, comportamiento y bienestar animal.

El sábado las conferencias serán de reproducción y biotecnología, y agronegocios. En las instalaciones de Apuz harán una subasta ganadera.

jueves, 26 de mayo de 2011

Venezuela: el drama de los servicios

El drama de los servicios

Carlos Machado Allison
El Universal, 24 de mayo de 2011

No, apreciado lector. No se trata de los cortes de electricidad, el pavoroso estado de la vialidad nacional o el mes que permaneció parte del estado Vargas sin agua. Tampoco la ínfima calidad de los servicios públicos de educación, salud y seguridad social, o las fallas del Metro. Eso ya usted lo conoce, lo sufre y sabe que la única solución es que en el 2012 tengamos un gobierno diferente.

No sólo se han deteriorado los servicios públicos, sino que esta infección se está extendiendo también al sector privado. Proceso que otros países han conocido. El gobierno hace grandes esfuerzos para acostumbrarnos a vivir mal, entre huecos y basura, a comer sólo aquello que estiman indispensable, a recibir una educación de pésimo nivel para que no podamos entender las virtudes de otras naciones o sociedades. Impregna a la sociedad de malos ejemplos, obras inconclusas, discursos violentos, inflación, pobreza y otros actos que abaten la calidad de la vida de las personas. Nos vamos transformando en una sociedad conformista y sumisa, que se maravilla cuando encuentra aceite y grita de alegría cuando le ofrecen la posibilidad de tener dentro de 20 años una vivienda digna. El sector privado comienza a imitarlo abatiendo la calidad de sus servicios.

Los cajeros de los supermercados en lugar de recibir al cliente con un “buenos días” y una sonrisa, están utilizando el celular. En mis últimos tres viajes internos por avión, ninguno despegó a tiempo, sin explicaciones, ni siquiera una disculpa. Cuando los pasajeros se indignaron, un empleado los amenazó con llamar a la Guardia Nacional. Al preguntar, en el banco, por qué debemos llenar otra planilla, la respuesta “esas son las normas”. Compramos un electrodoméstico y el vendedor señala que la garantía sólo es válida por 24 horas y después, si el aparato no sirve, hay que acudir un distribuidor cuya dirección desconoce. En la farmacia sólo hay una caja en funcionamiento y 30 clientes esperan. En otro establecimiento nos exigen, de mala manera, “cédula y número de teléfono” en el recibo de un pago con tarjeta de débito cuando ya el dinero está en manos del establecimiento. Lograr que una empresa cambiara un celular defectuoso fue un áspero proceso sólo cumplido ante la amenaza de llamar al presidente de la organización.

La comida es lanzada sobre la mesa, los cubiertos en desorden y el mesonero, cuya mirada apunta a cualquier cosa menos al cliente, trae la cuenta cuando llegan los comerciales ya que el cajero está viendo el juego de béisbol. No es extraño ver en los estantes ropa sucia, cartones de leche deteriorados, basura en los pisos y un vendedor que se molesta si les pedimos lo que necesitamos y no lo que está a la vista. Un buen servicio y una atención cortés comienza a ser algo raro en nuestra sociedad, el gobierno estrangula al sector privado y éste, con cierta frecuencia, hace lo mismo con el cliente. Vale protestar, tenemos tanto derecho a un buen gobierno, como a un buen servicio.

domingo, 22 de mayo de 2011

Venezuela: Leche, carne, hortalizas, plátano y maíz bajo el agua

Carlos Machado Allison
22 de mayo de 2011

¿Son las lluvias o es el gobierno central?


Las intensas lluvias han producido pérdidas o han destruido vías en los estados Mérida, Táchira, Zulia y Barinas, así como exceso de agua en Portuguesa, entidad que provee buena parte del maíz, arroz y caña de azúcar.

Cierto que llovió con instensidad, como ha ocurrido varios millones de veces en el mes de mayo cuando los alisios barren nuestro territorio. Cierto que hay un ciclo de La Niña y El Niño, cierto es también que nos afectan tangencialmente, pero todo eso está registrado en las estadísticas y el gobierno debería saberlo y tomar las medidas requeridas.

Pero la vialidad, los canales, puentes y otras obras de infraestructura han sido abandonadas por años. Desde que el gobierno re-centralizó, quitándole potestad a los estados, la situación de los servicios públicos ha empeorado. También contribuye a esta situación el crecimiento de los asentamientos humanos marginales, sobre laderas, en la cercanía de los cauces. También contribuye la política de frontera, ya que la ruptura de relaciones comerciales con Colombia hizo que la vialidad fronteriza fuera menospreciada y no menos el hecho de que el gobierno, ahora apurado y angustiado, le negara recursos a Táchira y Mérida, así como al estado Miranda por el simple hecho de tener gobernadores de la oposición.

El agua cuando cae y corre, no entiende mucho de ideología o de centralización, pero si de la ley de gravedad. Ahora está llegando menos leche al mercado, se han perdido muchas hectáreas de plátano, no se ha sembrado más del 20% del maíz y entre daños por lluvia y problemas para transportar la cosecha, existen problemas con las hortalizas. Y yo, estaba apostando a que éste iba a ser un mejor año agrícola que el 2009 y 2010. Ahora tengo mis dudas.

lunes, 16 de mayo de 2011

Las declaraciones del Vicepresidente Jaua

Carlos Machado Allison
16 de mayo de 2011

El VP Jaua declaró que el 95% de las fincas recuperadas por el gobierno “son ahora punta de lanza del desarrollo tecnológico agroindustrial y agrícola del país” (Diario El Universal, 16 de mayo de 2011). Además, en contra de lo señalado por las víctimas del despojo oficialista, agregó que las mismas “estaban abandonadas”. Tiene razón el actual VP y ministro, cuando se inició el despojo, al señalar que cuenta ahora con 3 millones de hectáreas para realizar sus planes y garantizar el suministro de alimentos a los venezolanos. El problema es que no lo ha logrado.

Pues bien, la superficie total dedicada a la producción agrícola vegetal en Venezuela ha oscilado entre 1,5 y 2,0 millones de hectáreas en la última década. El valor más bajo corresponde al último año (2010) y el más elevado al 2008 cuando la faena de “recuperaciones” estaba en su apogeo. Uno debe suponer que la planificación central y estratégica del todopoderoso gobierno debía haber dedicado una fracción importante de esa superficie a la producción vegetal y de haber sido así, deberíamos haber roto todos los registros de producción de rubros anuales.

Lo señalamos porque el VP dijo “punta de lanza del desarrollo tecnológico, en otras palabras el empleo intensivo de maquinaria, semillas híbridas de primera, sistemas de riego inteligentes, nivelación laser y para no aburrir al lector, los centenares de tecnologías disponibles para producir cereales, oleaginosas de ciclo corto, hortalizas, frijoles, papas, caraotas y quien sabe cuantas cosas más. En los últimos años el gobierno ha suscrito acuerdos “tecnológicos” con Irán, Brasil, China, Argentina, Uruguay y quién sabe con cuantos otros países. En materia tecnológica nadie sabe por donde anda, ni que hace, el satélite Simón Bolívar y lo que si sabemos es que la fuga de talento es enorme.

Pero resulta que la realidad indica un descenso en la producción de arroz, maíz, caraotas, azúcar, café y algunas hortalizas. Cierto es que se han realizado grandes compras de tractores y que en ciertos sitios han surgido, como hongos, grandes galpones para producir bajo condiciones controladas, hortalizas y quién sabe que otras cosas. Entonces, ¿dónde están los productos de estas fincas?

También en estos años funestos el gobierno se hizo o desarrolló unos cuantos centrales azucareros y ahora importamos más azúcar que nunca, gastó una pequeña fortuna en el plan café, y ahora importamos 30% del consumo nacional, cuando antes el país era un modesto exportador. De cubrir la totalidad de la demanda interna de carne bovina hemos pasado a importar alrededor del 50% del consumo nacional. La producción de arroz disminuyó al menos un 40% y si de tecnología se trata, recordemos que en Venezuela está prohibida la siembra de plantas transgénicas (maíz y soya, por ejemplo) pero no se prohíbe la importación de maíz forrajero o aceite procedentes de las mismas.

El VP Jaua parece olvidar que la población venezolana se las arreglaba bastante bien con US$ 75 anuales por persona en importación de alimentos y que ahora se requiere gastar más de 200. La factura anual oscilaba entre 1,3 y 2,0 mil millones de dólares y en 2008 llegó, a la asombrosa cifra de 7,4 mil millones.

Olvida que en la década previa al actual gobierno, con el petróleo a un precio ínfimo, no ocurrieron episodios de desabastecimiento y se diversificó la oferta de los mismos. Ahora cuando no falta leche, carecemos de aceite (hace más de dos semanas que no hay), que la carne de primera amaneció hoy a 56 Bs F el kilogramo y que hasta hace unos días el aguacate estaba entre 60 y 80. Cebollas, pimentones y tomates también alcanzaron en 2010 y comienzos del 2011 el mayor precio en la historia, las panaderías no han recibido trigo, la mantequilla nacional es más costosa que la francesa y buena parte de la leche de larga duración procede de Ecuador, Argentina, Perú, Uruguay y México. No es comida, pero desde hace dos semanas no es posible encontrar Listerine o cualquier antiséptico bucal, tampoco es comida, pero el costo de las medicinas está por la nubes, así como las servilletas, el papel higiénico y las fórmulas infantiles especiales. La inflación en alimentos, en los últimos tres años, es de 100% ¿un gran éxito?

Esto, Sr VP es el resultado del control de precios, el control de divisas, el mal manejo de la economía, la planificación centralizada, la creación de unidades gubernamentales de producción (las mismas que el Partido Comunista, uno de sus aliados ha denunciado como rotundo fracaso), de la confiscación, expropiación o “recuperación” de tierras, del proceso de monopolización de las cadenas de suministros. En fin de ese socialismo del siglo XXI que tiene, no sólo a la producción de alimentos, sino también al suministro eléctrico, el sistema de salud, la vialidad, la educación pública y la inseguridad personal, en la peor situación de los últimos 50 años

2011 ¿Buen año para la agricultura?

2011 ¿Buen año para la agricultura?

El Universal, 13 de mayo de 2011

Carlos Machado Allison

Quizás el 2011 sea un mejor año agrícola que los dos años precedentes, pero no porque haya mejorado la gestión pública, sino gracias a factores climáticos. En 2009 el país fue afectado por la sequía y en 2010 por exceso de lluvia. Ahora, tras una breve estación seca alterada por lluvias precoces, debería aumentar el volumen de la producción.

Sin embargo, como el balance se hará publico meses antes de las elecciones del 2012, es necesario decir algunas cosas. Primero, que el impacto de las leyes (tierras, seguridad y soberanía alimentaria, entre otras), el control de precios y de divisas, la burocracia y demás elementos del trasnochado socialismo, seguirán limitando la inversión de los ciudadanos que saben producir; Segundo, que existe una diferencia, 3 millones de toneladas o más, entre las cifras del gobierno y las que manejan los productores organizados. Un ministro iluminado por el optimismo o intentando congraciarse, dijo que en 2010 la producción fue de 19 millones de toneladas y que aspiraban llegar a 25 con el “nuevo” plan agrícola. Además no vale registrar el ganado brasilero como nacional en los mataderos, aunque les otorguen cédula al desembarcar. Un cuento como el de la vivienda.

Las cifras que manejan los productores, entre ellos Fedeagro, Fesoca, Fedenaga, los de arroz, de papa y hortalizas, la magnitud de las importaciones y la inflación de los productos agrícolas que fue como del 60%, nos hacen pensar que en el año 2010 la producción interna no superó l5 millones de toneladas, es decir 4 millones menos que la cifra del optimista. Si todo fuera magnífico en el 2011: crédito a tiempo, precio del maíz, arroz y la caña de azúcar satisfactorio para los productores, importante ajuste en el precio del ganado, abatimiento de la inflación, abundancia de agroquímicos y buena asesoría tecnológica, el año podría concluir con un incremento de 2 a 2,5 millones de toneladas para llegar a 17, cifra de hace una década, cuando Venezuela tenía 5 millones menos de bocas que alimentar.

Para que la producción por habitante retorne al mejor año del actual gobierno (2008), debe aumentar en 80% la producción de maíz y arroz, en 50% la de caña de azúcar, 20% la de leche y un porcentaje importante en frutas, hortalizas, café y oleaginosas. “Saltar” a 25 millones en un solo año, requeriría el mayor milagro agrícola visto por la humanidad o ¿el ministro estaba pensando en el 2030? El gobierno se ahorcó en su propia soga, trató de arruinar a los productores y a la agroindustria con la política inflacionaria y ahora no quiere ajustar los precios de acuerdo con la misma. Ahora que los precios internacionales han aumentado, no le queda más remedio que seguir endeudándose para pagar la factura de las importaciones, subsidiar al mercado interno y erogar mucho dinero para cubrir el fracaso financiero de las empresas nacionalizadas o creadas por el gobierno.